Anoche me empecé a leer “Aurora Boreal”, de Asa Larsson. Lo publicitan con la frase “el libro que mantuvo despierto a Stiegg Larson durante toda una noche”.

Ayer me dormí cuando llevaba unas 20 páginas.

¡Tiemblo al pensar que he estado a punto de comprarme “Los hombres que no amaban a las mujeres”!

Terminaré de reafirmar mi posición sobre los best sellers cuando acabe el libro. Por ahora, le concedo el beneficio de la duda. Pero eso sí, procuraré leerlo en la cama. Al menos me ahorro la valeriana que suelo tomar para poder conciliar el sueño.

Edit: ya llevo 83 páginas. La verdad es que sigo pensando que es muy fílmico, el argumento, de momento, no es muy complicado, pero tiene ese noséqué que te hace seguir leyendo…verás tú…

Edit 2: No, no, no ha sido ninguna revelación. Es un libro fácil de leer, de ahí su éxito. El misterio en sí apenas ocupa un 25% del libro, por lo que he leído, esto es algo muy común en los escritores suecos. De todas formas, es bastante flojo, tanto su planteamiento como resolución. Lo que sí me ha gustado mucho es el tratamiento de los personajes pero, claro, un libro no es sólo eso. Es una pena porque es algo difícil de conseguir. En resumen: le falta una buena historia que contar pero aún así se lee de un tirón.

maleeixo el temps
que he perdut al teu costat
entre quatre parets
sense saber on anar

maleeixo el temps
que he viscut somniant
tots aquells moments
que no arribaram

i no tornaré
a caminar sobre el fang
de tots els teus consells
que ja han caducat

torno a respirar

totas las cançons
que mai vas voler escoltar
totas las raóns
que mai entendràs

i no tornaré
als dias de abans
tant plens de no res
de pàgines en blanc

surto al carrer
ara puc cridar

ara el meu mon respira
desfaig el pes que em lliga

ara ja he obert la porta
el temps dona la volta
i ja no tornaré
em sents
el temps

maleeixo el temps
que he perdut al teu costat
em queda tant per fer
no vull esperar

i no tornaré
a caminar sobre el fang
de tots els teus consells
que ja han caducat

Raydibaum – “Maleeixo el temps”

maldigo el tiempo
que he perdido a tu lado
entre cuatro paredes
sin saber donde ir

maldigo el tiempo
que he vivido soñando
todos aquellos momentos
que no llegarán

y no volveré
a caminar sobre el barro
de todos tus consejos
que ya han caducado

vuelvo a respirar

todas las canciones
que nunca quisiste escuchar
todas las razones
que nunca entenderás

y no volveré
a los días de antes
tan llenos de nada
de páginas en blanco

salgo a la calle
ahora puedo gritar

ahora mi mundo respira
deshago el peso que me ata

ahora ya he abierto la puerta
el tiempo da la vuelta
y ya no volveré
me escuchas
el tiempo

maldigo el tiempo
que he perdido a tu lado
me queda tanto por hacer
no quiero esperar

y no volveré
a caminar sobre el barro
de todos tus consejos
que ya han caducado

(si hay alguna falta me perdonáis, que aún no se me da esto bien…algunos trozos no los sacaba y he tenido que googlelear ^^U)

No matter how strong
I’m gonna take you down

With one little stone
I’m gonna break you down
And see what you’re worth
What you’re really worth to me

Dinner at eight was okay
Before the toast full of blames
It was great until those old magazines
Got us started up again
Actually it was probably me, again

Why is it so
That I’ve always been the one who must go
That I’ve always been the one told to flee
When it fact you were the one, long ago

Actually in the drifting white snow
You left me

So put up your fists and I’ll put up mine
No running away from the scene of the crime
God’s chosen a place
Somewhere near the end of the world
Somewhere near the end of our lives

But ’til then no, Daddy, don’t be surprised
If I wanna see the tears in your eyes

Then I know it had to be long ago
Actually in the drifting white snow
You loved me

No matter how strong
I’m gonna take you down

With one little stone
I’m gonna break you down
And see what you’re worth
What you’re really worth to me

La gota que ha colmado el vaso. Sin vuelta atrás.

Para escuchar la canción, aquí

Llevo despierta desde las 4 de la mañana. No recuerdo el trayecto hasta el aeropuerto, sólo que por la radio ponían Onda Vaselina y Bon Jovi. Creo haber intercambiado frases cortas con i., pero no lo juraría.

La terminal nueva es muy bonita y a prueba de torpes como yo. Hay muchas tiendas que ya investigaré en otra ocasión, y dos Lizarrán. El chico del mostrador me ha dejado pasar la maleta con un kilo de más, ignorando que la bolsa que llevaba i. era mía, con otros 5 kilitos (libros). Qué mala soy. También me he comido un bocadillo traído de casa en la cafetería, ignorando las normas. Así soy yo, no tengo respeto por nada.

Desgana podría ser perfectamente la palabra del día. Muy seguida del “ay, por Dioh”. Me alegré mucho al comprobar que el avión de los canis era el de Vueling. En Spanair sólo había malagueños que no cumplían los tópicos, y algún japonés. No lo entiendo, porque el billete ha sido insultantemente barato. Pero mejor, si llego a tener que compartir avión con gente cuyo sentido de la estética incluye pantalones de chándal metidos por dentro de los tenis dorados, no vengo. Y no son prejuicios, es experiencia.

Para variar, he hecho amigos. Había una madre viajando sola con su bebé, y yo tenía que cumplir la buena acción del día. Karma, me sigues debiendo una, porque el avión habrá llegado 20 minutos antes…..pero gracias a eso yo he tenido que esperar a mi padre 50 minutos en vez de 30. En el avión podía dormir tranquila y cómodamente sin tener que preocuparme por 2 maletas.

Soy la prueba viviente de que una persona puede levantarse a las 4 de la mañana y estar bien despierta sin una pizca de cafeína en sangre.

A la primera llamada de mi padre gruñendo (porque obviamente yo me pongo queriendo en un sitio donde no pueda verme) he querido volver para dentro de la terminal y subirme al primer avión de vuelta a Barcelona. La mitad de las obras de Málaga siguen igual o peor que a principios de agosto. Hemos tenido que coger el camino largo. A los 5 minutos nos habíamos quedado sin tema de conversación. Pero el paseo marítimo lo han dejado muy bonito. Karma, te odio.

Y eso, que ya estoy en casa. La verdad es que no me siento como lo estuviera. Mi hermana me ha arrugado el cartón de la edición especial de “El viaje de Chihiro”, pero me ha dejado un peluche de Bone encima de la cama. Mi madre me ha dejado paños de cocina de Madeira encima del escritorio. ¿Indirecta para que limpie la casa o el preludio de un ajuar?

(Se me hace raro estar en una ordenador con una pantalla tan grande, acostumbrada al portátil. Cof, cof, no miro a nadie…)

(He ido a abrir un txt que tengo en el escritorio….del ordenador de allí =_=)

O más bien al revés. Yo me entiendo.

    - Yo pienso mucho en el pasado, ¿sabes? [...] Si lo intento con todas mis fuerzas, van acudiendo a mi cabeza un montón de recuerdos, y muy vívidos además. Cosas que había olvidado hacía mucho tiempo surgen, así, de sopetón. Y resulta muy interesante. La memoria de la gente es la hostia, pero es la cosa más inútil que puedas imaginarte. Se parece a un cajón lleno hasta los topes de chorradas. ¡Y pensar que las cosas importantes de la vida diaria las vamos olvidando una tras otra!
    Kôrogi permanece allí plantada, de nuevo con el mando a distancia en la mano.
    - Y ¿sabes qué pienso? -dice entonces-. Pues que para las personas, los recuerdos son el combustible que les permite continuar viviendo. Y para el mantenimiento de la vida no importa que esos recuerdos valgan la pena o no. Son simple combustible. Anuncios de propaganda en un periódico, un libro de filosofía, una fotografía pornográfica o un fajo de billetes de diez mil yenes, si los echas al fuego, sólo son pedazos de papel. Mientras los va quemando, el fuego no piensa: “¡Oh, es Kant”, o “Esto es la edición vespertina del Yomiuri Shinbun”, o “¡Buen par de tetas!”. Para el fuego no son más que papelotes. Pues sucede lo mismo. Recuerdos importantes, otros que no lo son tanto, otros que no tienen ningún valor: todos, sin distinción, no son más que combustible. -Kôrogi asiente como para sí. Luego prosigue-: Y ¿sabes? Si a mí me faltara combustible, si dentro de mí no hubiera esa especie de cajón de recuerdos, hace tiempo que, ¡cras!, me habría partido en dos. Y me habría muerto en cualquier rincón, tirada como un perro. Gracias a ese montón de recuerdos, valiosos o insignificantes según el momento, que van saliendo del cajón, puedo seguir viviendo, soy capaz de soportar esta pesadilla. Aunque a veces me diga a mí misma que ya no puedo más, los recuerdos me dan fuerza para seguir adelante.

“After dark”, de Haruki Murakami

Para descansar un rato de las opos, me he puesto a estudiar catalán. Está demostrado que para aprender un idioma, lo mejor es buscar música chula en vez de hacer los ejercicios tipo “Fulanito busca piso”. Y yo he encontrado a Estanislau.

…And every time I try to pick it up
Like falling sand
As fast as I pick it up
It runs away through my clutching hands
But there’s nothing else I can really do
There’s nothing else I can really do
There’s nothing else
I can really do
At all…

The Cure

Cada año, y para mí el año comienza en septiembre, compro una carpeta nueva para las clases. Lo llevo haciendo desde finales de la EGB y siempre la decoro según por lo que me haya dado en ese momento.

En general el tema es muy simple: no busco una carpeta bonita y a la moda. Busco imágenes que me animen a sonreír en los días tontos o no tirar la toalla en los momentos chungos. Algo así como lo que dijo Ángel Martín: “Las vacaciones son para conseguir los suficientes recuerdos para poder sobrevivir después cuando estés hasta la punta de la polla”. Pues lo mismo, pero cambiando recuerdos por recuerdos físicos:recortes, fotos, postales, tonterías y todo lo que se pueda poner en una carpeta. Mi memoria suele olvidar las cosas buenas cuando estoy en mal momento y recurrir a estas cosas siempre me suele alegrar un poco o un mucho el día.

Este año tengo una carpeta pro. Ya te viene preparada con un forro súperpijo para que tú pegues las cosas. Este año no tengo nada que poner. Aquí entráis vosotros. Os voy a pedir este favor porque nunca he hecho un post sobre las cosas que quiero para mi cumple, ni he pedido ni siquiera celebraciones ni que nadie se me regale nada, pero últimamente todo es una mierda, me va a pillar el cumple fuera de casa y va a ser un asco. Firu va a estar y bien que me alegro, es sólo que los demás no y estoy lejos de casa y no habrá tarta de las tartas y y…

Así que me voy a permitir el lujo de demostrar lo tontuna que soy.

Me haría mucha ilusión que me mandáseis lo que fuera, para poder ponerlo en la carpeta del 2009/10. Me vale cualquier cosa. Como si es vuestro nombre escrito en Comic Sans. Por mail, por carta, como sea…Sería genial tener un recuerdo así acompañándome todo el curso :)

Sí, ya sé que me repito con el tema culinario, pero ¿qué queréis? ¡No tengo tiempo para mucho más! Esta receta es rapidita y os va a gustar un montón:

Ingredientes para 14 unidades:
- Mantequilla, para untar
- 14 moldes de papel para magdalenas
- 250 g de manzanas
- 2 cucharadas de zumo de limón
- 250 g de harina
- 2 cucharaditas de levadura en polvo y ½ de bicarbonato sódico
- 1 huevo
- 125 g de azúcar
-1 sobre de vanilla azucarada (aunque como no tenía vainilla azucarada, reemplacé parte del azúcar por azúcar avainillado –que no es lo mismo, pero bueno-, en concreto, puse una cucharadita y media y la cosa salió bien)
- 80 ml de aceite de oliva
- 250 g de yogur natural

Os recuerdo que en repostería, nunca se usa ojímetro, se usa un peso de cocina de los de toda la vida, porque las cantidades deben ser exactas.

Tiempo de preparación: 1 hora

Preparación:

Precalentar el horno a 180 ºC. Untar los moldes con un poco de mantequilla.

Mezclar la harina con la levadura y el bicarbonato.

Lavar las manzanas, pelarlas y cortarlas en dados. Rociarlas con el zumo de limón (esto hace que no se oxiden y es un buen truco para cuando os queréis llevar la fruta ya cortada de casa).

Batir el huevo y añadirle el azúcar, la vainilla azucarada, el aceite, el yogur y los dados de manzana. Remover y añadir todo esto a la mezcla de harina+levadura+bicarbonato que teníamos reservada. Remover bien y distribuir en los moldes, alisando la superficie.

Meter los muffins al horno, a altura media, durante 30 minutos. Cuando pase este tiempo, para comprobar si están hechas, pinchar con un cuchillo, y si sale limpio, es hora de sacarlas.

muffins1

¡Subid, subid, pequeños!

Sacarlos y dejar reposar 10 min. Desmoldar si se desea y dejar enfriar completamente.

Conservar en recipiente cerrado, no más de 3 días, ¡que no tienen conservantes!

muffins2

Sobre la fina línea que separa magdalenas y muffins, habría mucho que decir, pero sólo os contaré que varían las proporciones de los ingredientes básicos, supuestamente los moldes (sí, yo uso de magdalenas….), el aire que se le mete al batir la masa, que es mayor para las magdalenas, los ingredientes adicionales más pesados, como por ejemplo lo de poner yogur…Así que aunque i. dijo “¡Esto es una magdalena!” cuando pegó el primer bocado, y aunque parezca esencialmente lo mismo, no lo es.

Flickr

en proceso

beruby1

More Photos

Twitter Updates

LastFM

Publicidad subliminal


Mi tienda de cosas monas: Honey and Clover

Tags

Archivos

Visitas